La emigración: ¿necesidad o moda?

Nunca antes el piso de la terminal aérea internacional de Maiquetía, había sido tan famoso. La Cromointerferencia de color aditivo que Carlos Cruz-Diez elaboró entre 1974 y 1978, ha sido testigo en los últimos meses, de millones de jóvenes promesas, que a paso firme han desafiado las vicisitudes de papeleos burocráticos, obtención de divisas, boletería aérea, entre otras, con destino a lo que muchos califican de un futuro incierto, pero mucho mejor.

La colorida imagen ha desbordado las redes sociales, con mensajes de esperanza, incertidumbre y nostalgia. Es la nueva ola migratoria que vive el país que una vez acogió a tantos desplazados de las guerras y dictaduras de este o más lejanos continentes.

Profesionales que lo dejan todo para ir a probar suerte, aunque sea como “garzon” que es como se les conoce a los meseros en Chile. Madres que se separan temporalmente de sus hijos para irse a cuidar otros, hombres de familia que se van con la misión de allanar el terreno y hallar un nuevo hogar, son historias que a diario se ven pasar por el lugar.

Inseguridad, impunidad, falta de empleo, alto costo de la vida y más recientemente, el desabastecimiento y escasez de productos básicos y medicamentos, ha sido el detonante que este éxodo masivo de talentos.

Aunque no existen registros oficiales, pues Venezuela incumple con el suministro de esta información a la División de Población de las Naciones Unidas, enmarcado en lo que se conoce como Perspectivas de la Población Mundial, donde también interviene el Banco Mundial, desde año 2000, se estima que entre 1.600.000 y 2.000.000 de venezolanos han emigrado los últimos 10 años, teniendo un pico considerable los últimos meses.

De acuerdo a un reciente estudio desarrollado por el Pew Research Center no solo se establece que los venezolanos son los latinoamericanos más preparados, sino además, registran los niveles de pobreza más bajos entre los inmigrantes en EE.UU., rondando el 15%, tasa similar a la de la población general de ese país.

En general, los venezolanos, profesionales o no, son reconocidos mundialmente por su calidez, cordialidad, excelente preparación académica y buena disposición para el trabajo horrado.

Entre los destinos más demandados por los hijos del referente petrolero destacan: Colombia, Ecuador y Panamá por su cercanía. Hay quienes apuestan por el viejo continente y llegan con sus maletas de sueños a España. Argentina, Perú y Chile, son otros de los destinos más solicitados por los venezolanos.

Por aire o por tierra

La inquebrantable voluntad de los venezolanos se pone a prueba una vez más ante las tarifas aéreas, tan elevadas como sus rutas por aire, por lo que una tendencia se abre paso rápidamente:  la de cruzar fronteras y llegar a otros países por tierra.

Cientos de venezolanos se aventuran a diario desde los estados fronterizos para llegar hasta Brasil o Colombia por vía terrestre y de allí empalmar vía aérea o continuar el trasbordo sobre ruedas.

La travesía dependiendo del destino puede durar días e incluso semanas, hasta llegar a la meta, que será tan solo el punto de partida para una nueva vida.

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