La lista escolar, ni tan lista

El inicio del nuevo año escolar en Venezuela se avecina con más temores que expectativas, ante el incremento sustancial de los precios que oprimen el bolsillo familiar.

Para los escolares, se trata de una nueva etapa, para los padres y representantes, es una amenaza más a la economía familiar, convertida ya en un juego de estrategas donde quien gana es quien lograr equiparar todas las necesidades básicas con el ingreso mensual.

Aunque el sector manufacturero en el país no ha sido blanco directo de la escasez y el desabastecimiento, el costo en las materias prima si ha impactado en los precios para mayoristas y en consecuencia, de venta al público.

Durante un recorrido realizado por diversos establecimientos de la ciudad capital, se pudo constatar un alza de al menos 200% en los precios de uniformes y calzados escolares, con relación al año pasado,

Por ejemplo, una chemisse o camisa escolar oscila entre los 4 y 6 mil bolívares, mientras que el tradicional pantalón azul de gabardina, va desde los 7 mil hasta los 12 mil bolívares.

Si a esto se le suma 1 par de calzados nacionales, cuyo valor supera los 16 mil bolívares, sin contemplar la ropa interior como franelillas, medias o afines, obtendríamos un presupuesto promedio para un solo niño que supera los 15 mil con 51 bolívares, del salario mínimo en el país.

Teniendo en cuenta además que este solo juego de uniforme tendría que ser lavado a diario para poder ser usado de lunes a viernes.

Otro escenario, no menos alentador es el de los útiles escolares como lápices, cuadernos empastados o libretas y textos académicos.

Se requiere de al menos 5 libretas o cuadernos por estudiante de básica o secundaria. Los mismos se encuentran en el mercado desde 700 bolívares dependiendo de su tamaño y su calidad. Por su parte, una caja de 12 creyones para los más pequeños puede llegar a costar hasta 3 mil 500 bolívares.

Adicionalmente, un morral o bulto escolar, no se consigue por menos de 6 mil bolívares, mientras que una lonchera dependiendo del motivo de la temporada, puede llegar a costar hasta 8 mil bolívares.

Al ser consultados, algunos de los comerciantes atribuyeron el incremento a la inexistencia de planes eficaces para el suministro de divisas que permitiesen importar los diferentes artículos o materia prima para los mismos. Otros, se limitaron solo a decir que era parte de la crisis económica que atraviesa el país.

El resuelve

Como siempre los venezolanos ante las adversidades se superan con alternativas y sin desmayar. Para burlar los altos precios, muchos padres están recurriendo desde ya a los establecimientos que venden telas para confeccionar los uniformes como en otrora.

Otra manera de salir airoso de esta prueba, es el traspaso o intercambio de uniformes o artículos entre hermanos, primos o vecinos.

Mercados y ferias populares también se convierten en una alternativa que desde ya se dejan ver por las principales calles y avenidas de la ciudad.

Las compras nerviosas y de última hora siempre representarán un gasto adicional, aunque muchos insistan en perseguir los tradicionales remates.  Lo recomendable es ir recorriendo y comparando precios con suficiente tiempo de antelación.

Un dato

Recientemente, la viceministra de Organización y Participación Comunal, María Isabela Godoy, anunció que el Gobierno nacional podría distribuir un total de 3.000.000 kits de uniformes escolares para atender parte de la demanda nacional del próximo lapso escolar 2016-2017, a través de los denominados Comités locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), así que asesórese en su consejo comunal o parroquia y manténgase alerta a próximos anuncios a través de la prensa.

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