¿SUFRES DEL SÍNDROME DEL IMPOSTOR?

Muchos escucharán este nombre y no saben de qué trata o creen que es algo más extraño o lejano que lo que realmente es. Trata simplemente de aquellas personas que creen que su posición actual laboral o los resultados obtenidos en cualquier actividad son simplemente a causa del azar o la suerte y se sientes que no están aptos o capacitados para esa responsabilidad.

La psicóloga clínica Pauline Clance acuñó el término por primera vez en 1978; desde entonces se le conoce como un síndrome y se estima que siete de cada 10 personas lo han sufrido alguna vez.

Quienes sufren del síndrome del impostor “tienen la sensación de no estar nunca a la altura; de no ser lo suficientemente buenos, competentes o capaces; de ser impostores, un fraude”, asegura la asesora profesional y autora del libro Cómo superar el síndrome del impostor, Aida Baida Gil.

La experta nos indica  que hay dos niveles: uno que desaparece con el tiempo y la experiencia y otro más grave, que empeora con el tiempo. “Asumes que tu éxito es cuestión de suerte y nunca lo achacas a tu inteligencia sino a factores externos o al hecho de que hayas tenido que trabajar muy duro para lograrlo”, revela la coaching laboral y motivacional.

Por su parte, la doctora Valerie Young establece que hay cuatro posibles fuentes de origen del síndrome: dinámicas familiares complicadas durante la infancia que generaron traumas, estereotipos sexuales en los cuales se les “presiona” a la mujer o al hombre, diferencias salariales en el área laboral y la exigencia constante debido a  la percepción del éxito y el fracaso.

Según Aida Baida, el síndrome del impostor puede tener repercusiones en la carrera profesional de quienes lo sufren, pues temen que los demás puedan descubrir en cualquier momento que son “un fraude”; motivo por el cual “no corren riesgos ni se atreven a pedir un ascenso porque tienen miedo de no estar a la altura, así que trabajan por debajo de su potencial”.

De igual manera son esas personas que no piden un pago justo por su trabajo y sus conocimientos y al contrario, piden salarios mucho más bajos que la media del sector, por sentir que no tienen la capacidad para pedir el pago correcto.

“También aumenta sus niveles de estrés y afecta a su productividad porque a menudo postergan tareas o bien trabajan demasiado duro para justificar que su éxito se debe al duro trabajo y no a su talento”, sostiene la autora. “Millones de personas en todo mundo, están secretamente preocupadas por no ser tan capaces como todos creen”, asegura la doctora Young.

Fuente: www.abc.es

Sé el primero en comentar sobre "¿SUFRES DEL SÍNDROME DEL IMPOSTOR?"

Hacer un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*